Mauro Ghisolfi, piloto y presidente de la Escuela de Formación Aeronáutica Zoherga, considera como un tollo los planes del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) para impartir instrucción de vuelo, a través de su Academia Superior de Ciencias Aeronáuticas (ASCA); y afirma que es una competencia desleal y que generará un conflicto de intereses, y que se iría para Puerto Rico, luego de haber invertido más de medio millón de dólares en la conformación de esa escuela.
ET: ¿Quién es usted y a que se dedica?
MG: Mi nombre es Mauro Ghisolfi, soy un ciudadano italiano y vivo en República Dominicana con mi familia desde hace 16 años. En Italia me gradué de piloto, y aquí soy el presidente de la Escuela Zoherga.
ET: Háblenos de la Escuela Zoherga.
MG: Zoherga fue fundada hace tres años. Su nombre, aunque no es muy comercial, tiene el propósito de rendir homenaje a Zoilo Hermógenes García, piloto y constructor del primer avión dominicano en 1911. Empezamos con un avión, trayendo aviones innovadores de bajo consumo y bajo costo de mantenimiento, que han dado muy buen resultado, porque ya hemos adquirido dos más. Actualmente tenemos tres Tecnam y un Cessna 150. Los Tecnam son de bajo consumo, para poder abaratar el costo del curso, para poner más fácil la posibilidad de que la gente se acerque a la aeronáutica y se haga piloto. También tenemos un simulador de vuelo Marca Elite con su cabina y doble pantalla de muy buena calidad; e instructtores entrenados, de los más experimentados como Carlos y Salvador Tejera, y estamos formando algunos instructores de tierra y de vuelo.
ET: ¿Cuál es el panorama en el que se desarrolla la instrucción para pilotos, sobre todo en la etapa inicial?
MG: Bueno, en la etapa inicial hay un gran número de gente joven que está interesada. Según mi punto de vista todavía no se ha explotado el mercado, en el sentido que hay mucho más gente que habría que tratar que se acercara al mundo de la aviación que no se está haciendo, o se está haciendo poco con el fin de que se acerquen. Quizás tienen como idea un altísimo costo, al revés nosotros tenemos cinco mil ochocientos dólares todo incluido y salen con su licencia de piloto privado. La dificultad luego de conseguir aviones, ese es un problema que habría que resolverlo con la autoridad aeronáutica, porque luego que uno es piloto a dónde vas a volar, sea piloto privado o sea el que quiera seguir en la carrera, cómo van a volar y en qué aviones, quizas pirateando, pero no hay aviones para ese trabajo. Esa es una falla considerable.
ET: ¿De los estudiantes que ingresan, qué porcentaje concluye el curso de piloto privado?
MG: Considero que en los últimos años hemos tenido como estudiantes a más de doscientos, pero llegan a terminar pocos, muchos abandonan porque no tienen la capacidad suficiente o sea que no dan porque no tienen la formación, porque nosotros tratamos de formar un ambiente aeronáutico, es decir que se debe hablar en Inglés y hay mucha gente que no tiene acceso a esas cosas, sobre todo el que viene de escuelas públicas; por ejemplo cuando comienzan a realizar cálculos de peso y balance se pierden. Se retira del curso alrededor del 40%, y otros por problemas familiares atrasan el proceso. Por eso impartimos clase todos los días, y en el curso del año el curso completo se imparte seis veces.
ET: ¿El aspecto económico no se convierte en un obstáculo?
MG: Es un obstáculo que en parte tratamos de ayudar a que se resuelva, en ese sentido tenemos un financiamiento. En primer lugar el estudiante debe mostrar un interés desde el curso teórico, lo cual se demuestra cuando asiste a clases y pasa su examen con buenas notas en el IDAC; pues entonces califica para un financiamiento a dos años para los cuatro mil ochocientos dólares que cuestan las horas de vuelo, con veinticuatro cuotas de doscientos treinta y cinco mensuales a un atractivo interés de un dieciséis por ciento. Este financiamiento lo otorga Zoherga de manera directa, y también está disponible para quienes quieren seguir con el curso de instrumentos.
ET: ¿Cuántos centros de instrucción similar a Zoherga existen en el país?
MG: Cuatro más. Dos en la capital, uno en Santiago y otro en San Cristóbal. En nuestro caso, tenemos gran aceptación debido a que la hora de vuelo es más barata, debido a los aviones que son nuevos pues el más viejo es de 2005.
ET: ¿No le afectan los altos costos de los combustibles de aviación?
MG: Nuestros aviones funcionan con Gasolina Premium de carros, entonces estamos amarrado a esos precios, pero siempre es considerablemente más barato que la de aviones; además al ser motores de última generación, gastan tres galones y medios por hora, no seis o seis y medio como el Cessna 150. Entonces, si el costo de combustible es el primer gasto que se tiene en una compañía aérea, sea esta pequeña o grande, y reducir ese gasto significa ser competitivo.
ET: ¿Existe alguna asociación o gremio de las escuelas de aviación?
MG: Estamos trabajando en eso, aunque hay algunos que opinan diferente, pero yo creo que una asociación de las escuelas es pertinente, y creo mucho en eso, porque tenemos que juntarnos para formar algo solido y uniformar los esquemas y la forma de entrenamiento. Aeronáutica podría ayudarnos en eso.
ET: A propósito del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), ¿qué le parecen sus planes de involucrarse en la instrucción de vuelo, a través de la Academia Superior de Ciencias Aeronáuticas (ASCA)?
MG: Yo creo que deberían limitarse a lo que es entrenar a su propio personal, en el sentido de que estamos hablando de dinero público con el que todos participamos con el pago de impuestos. El dinero público hay que respetarlo más que al dinero propio, hay que darle más valor. Cuando hablamos de formar un piloto privado, significa una inversión cuantiosa que en promedio es de seis mil quinientos dólares, dependiendo de la escuela; pero después que tengamos treinta pilotos privados, nos preguntamos en qué se va a beneficiar la sociedad, o cuál es el beneficio social. No tenemos objeción a que venga una escuela privada a competir, pero en este caso el IDAC que es un ente regulador y de control, también sancionador, cómo se van a sancionar ellos mismos; cómo van a hacer con un mecánico o supervisor que es un empleado de ellos, sería como si yo chequeara mi propio avión, entonces van a chequear sus propios estudiantes. Yo veo que eso es un tollo, no le veo sentido.
ET: Un tollo es una palabra muy fuerte, ¿está seguro de lo que dice?
MG: Si señor.
ET: ¿De acuerdo con su experiencia, conoce usted un caso similar?
MG: No sé si en otros países. Donde hay dictaduras sí funciona, porque en Cuba no creo que haya escuelas privadas, no sé, no tengo la información; pero por mi propia experiencia puedo decir que estoy tratando de abrir una escuela en Puerto Rico, y para acelerar el procedimiento hice contactos con una universidad estatal que ya estaba metida en ese aspecto, pero cuando fuimos a las autoridades de aviación de la FAA, a ellos le prohibieron porque al ser una universidad estatal no podía utilizar los medios del Estado para dar un curso que luego el mismo Estado iba a aprobar. La FAA no hace eso, y en Italia existen los aeroclubes que son los que dan la instrucción y la aeronáutica civil italiana verifica y otorga la licencia.
ET: Entonces no conoce un precedente similar.
MG: No. Eso se parece mucho a que la Suprema Corte de Justicia abra un bufete de abogados.
ET: Entonces usted percibe un conflicto de intereses.
MG: Yo lo veo así.
ET: ¿Y usted le ha planteado esas inquietudes al IDAC, y de ser así cuál ha sido su respuesta?
MG: Si, le he escrito en varias ocasiones pero no he recibido ninguna respuesta. En la semana pasada fue que hice los pasos, por el canal que es la ley de acceso a la información pública, para recibir información de quienes serán los profesores, cuáles serán los sueldos, cuáles serán los aviones, cuánto costarán los cursos, el sistema de becas, y para tener la información y saber lo que está pasando y saber cómo piensan. Personalmente veo muy bien el curso para controlador aéreo, aunque cueste, porque vamos a tener un beneficio todo el mundo, porque aquí vienen varios millones de pasajeros al año en vuelos comerciales, y eso será beneficioso para toda esa gente tener un servicio de calidad. Después, repito, que hagamos cincuenta pilotos privados, qué vamos a hacer con ellos.
ET: Si de todos modos el IDAC continúa con este proyecto, cómo visualiza el futuro de las escuelas privadas.
MG: Yo mismo me voy a oponer con todas mis fuerzas, porque hay leyes de las que uno puede valerse, porque sería una competencia desleal.
ET: Pero sí aún así el IDAC lo ejecuta.
MG: Me voy para Puerto Rico. Si me impiden hacer mi trabajo tendría que irme. Tengo una empresa en la cual he hecho una inversión de más de medio millón de dólares, entre aviones, equipos, escuela, computadoras, y todo lo demás; y que entonces venga un instituto público a dar cursos gratis y darse el lujo que yo me puedo dar, entonces qué voy a hacer aquí.
ET: Muchas gracias.