Murió el Sentido Común. Hoy lloramos la muerte de un querido amigo que ha estado entre nosotros durante muchos años, y que nos ayudó a formar una correcta civilización. Nadie sabe a ciencia cierta qué edad tenia, los datos sobre su nacimiento hace mucho que se han perdido en los anaqueles de la burocracia de un país que duerme un sueño eterno.
Desde muy joven me di cuenta que las personas muy inteligentes tenían más conflictos, menos comunicación con los demás y, muchas veces, menos virtudes humanas que los otros...y más defectos, tales como ser arrogantes, burlescos y dominantes.
Es esta quizás la razón por la que frecuentemente decimos que el sentido común es el menos común de todos los sentidos. De hecho, no es frecuente encontrar ese sentido en la gente, que a mi juicio no debería llamarse común, pues lo común es lo no privativo, es decir, de nadie en particular, sino de todos.
Por lo tanto, cuando alguien lo tiene es mejor decir que esa persona es privilegiada, porque tiene un sentido, quizás el sexto de los sentidos.
La Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa Calpe, lo define como: "El conjunto de juicios comunes a todos los hombres, estables y uniformes que se refieren principalmente al orden religioso, moral, y social".
Murió el sentido común (Q.E.P.D).
Hoy lloramos la muerte de un querido amigo: Sentido Común, que ha estado entre nosotros durante muchos años y que nos ayudo a formar una correcta civilización.
Sera recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas como:
1) Lo ético como principio básico.
2) El orden y la limpieza.
3) La integridad.
4) La puntualidad.
5) La responsabilidad.
6) El deseo de Superación.
7) El respecto a las leyes y los reglamentos.
8) El respecto por el derecho de los demás.
9) El amor al trabajo.
10) El esfuerzo para el ahorro y el gasto de lo necesario.
Poder ver que el sentido común vivió sustentado por simples y eficaces consignas, tales como: "La vida no siempre es justa", y "tal vez haya sido yo, el culpable". "No gaste más de lo que ganas" y trabajas para conseguir un techo propio.
Saber que el sentido común perdió su deseo de vivir cuando: Los criminales empezaron a recibir mejor trato que sus víctimas; y cuando algunos de los medios de comunicación vendieron su pluma al mejor postor.
Para el sentido común fue un duro golpe saber que ya uno no puede defenderse de un ladrón en su propia casa, pero que el ladrón si puede demandarnos por agresión; y que si un policía mata a un ladrón, incluso si este estaba armado, sea inmediatamente investigado por exceso de poder o acusado de gatillo alegre.
Saber que a mayor delito, mayores garantías y reconocimientos.
Saber que será más digno, aquel que sea capaz de superar las más grandes hazañas delictivas.
La muerte del sentido común fue precedida por la de sus padres: "Verdad y confianza", la de su esposa "Discreción", la de sus hijas "Responsabilidad y justicia", y la de su hijo "El raciocinio".
¡Qué lamentable!
El autor es abogado, con especialidad en derecho penal, catedrático universitario, y autor de varios libros.